Los grandes olvidados en cualquier cambio de hogar. Creemos que vale con meterlos en una caja y pista. Pero, ¿qué hacer con los zapatos en una mudanza? ¿Qué recomendaciones debemos seguir o qué cuestiones debemos tener siempre en mente? Vamos a tratar de explicarte los puntos más importantes en estas líneas.

En un post anterior en este mismo blog, ya os explicamos cómo transportar la ropa en una mudanza. En esta ocasión, vamos a centrarnos en el calzado. Como decimos, nos parecen los grandes olvidados a la hora de planificar un cambio de casa. La consecuencia son errores que no podemos cometer y que pueden arruinar nuestros zapatos o zapatillas de deporte.

Por lo que sea, hay personas y familias que tienen un grandísimo número de pares de zapatos, botas, mocasines, alpargatas o sandalias en casa. Para todos ellos, mudarse supone un reto extra, ya que habrá que pensar cómo conseguir que todo llegue en perfecto estado.

¿Cómo se debe hacer el transporte de zapatos en una mudanza?

Un buen primer paso será el de clasificar todo nuestro calzado. Como ya te hemos recomendado en otras ocasiones, la planificación es nuestra principal aliada. En este momento, quizá sea una buena decisión descartar aquellos pares que ya no usamos o no necesitamos. Haremos hueco en nuestro futuro armario y, de paso, rebajaremos la cantidad de cosas con las que tenemos que cargar.

Del mismo modo, la llegada a una nueva casa implica muchas cosas que tenemos que hacer. Por eso, cuantas más cosas hagamos antes, mejor. Lava y limpia todo tu calzado de antemano. Lo agradecerás a la hora de empaquetar y trasladar, ya que te librarás de polvo y malos olores.

Además, el transporte de zapatos en una mudanza puede suponer que se deformen por el peso. Rellena su interior con papel arrugado o bolsas de plástico desechables. Se pueden usar también toallas pequeñas para las botas altas. Este paso es prácticamente obligatorio.

Del mismo modo, si no quieres que tu calzado se arañe durante el viaje, sobre todo para aquellos fabricados en piel o cuero, una buena recomendación que puedes seguir es la de envolverlos con gorros de baño o en bolsas de tela, pero nunca en bolsas de plástico.

Posteriormente, a la hora de mover los zapatos en una mudanza, usar cajas de cartón es siempre la mejor opción. Eso sí, procura no sobrecargarla. Un máximo de cinco pares por cada una.

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