¿Te imaginas tener que realizar por tu cuenta una mudanza con un piano? ¿Sabrías transportarlo de manera segura y sin ninguna clase de sobresalto? Seguramente, por ti mismo sería casi imposible por tu tamaño y peso, ¿verdad? Será necesario contar con ayuda para llevar a cabo con éxito la operación.

En nuestra experiencia, la dificultad de una mudanza con piano no reside únicamente en su peso o tamaño, ya que esto se solucionaría únicamente con reunir a más profesionales para poder levantarlo. Lo realmente relevante es que estamos ante un instrumento sumamente delicado. Es por ello que su transporte debe ser realizado por verdaderos especialistas para evitar daños irreparables en zonas importantes como el arpa o la caja armónica.

Aspectos a valorar en una mudanza con un piano

Lo primero que tendremos que hacer es medir y pesar el piano. Conocer esta información de primera mano y notificarlo a la empresa encargada de transportarlo. A partir de este paso inicial, tendremos que tomar varias decisiones, como por ejemplo la ruta de salida desde el punto inicial hasta su llegada al destino. ¿El piano sale por las puertas? ¿Es mejor alternativa sacarlo por la ventana? Se trata de una decisión realmente importante que hay que valorar y planificar de manera correcta. Puede suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso de la mudanza.

Otro punto que hay que tener en cuenta tiene que ver con el número de efectivos necesarios para poder realizar el trabajo de una manera eficiente y satisfactoria para el cliente. Lo cierto es que serán varias, dependiendo de su destreza, para evitar que el instrumento sufra el mínimo rasguño.

Además, gracias a la amplia trayectoria que acumulamos en este campo, podemos contarte que en una mudanza con un piano juega un papel especialmente relevante el hecho de contar con un camión preparado para esta clase de traslado. ¿A qué nos referimos? Pues a que su interior esté acondicionado y que cuente con distintos elementos, como pueden ser anclajes o correas.

Para terminar, una mudanza con un piano no será exitosa hasta la llegada a su destino y la comprobación, tras desembalarlo, que todo están en perfectas condiciones y que el instrumento funciona perfectamente.